martes, 15 de mayo de 2012

La hacienda en la Isla de Taquile


Escribe: Antrop. Robinson Luis Belliard Soriano | Cultural - 31 oct 2010
No se conoce el nombre que tuvo la isla de Taquile, antes de la llegada de los españoles, sólo se empieza a mencionarla después del 1540, cuando Amantaní y Taquile fueron reconocidas como propiedad del rey de España, fue por eso que a nombre del rey fue rematada hacia 1580 junto a Amantaní. El ganador del remate fue Pedro Gonzáles de Taquile , pero este no tuvo hijos varones, sólo tres hijas mujeres que vivían en Arequipa, por esto que la propiedad de la isla quedó abandonada; porque además Amantaní como Taquile fue despoblada, obligados los indios que vivían ahí a dejar las islas. Por eso se decidió volver a convocar a un nuevo remate por orden del rey de fecha 27 de mayo de 1631; pero el remate sólo se pudo hacer el nueve de enero de 1644, en el pueblo de Paucarcolla en la plaza pública de ese pueblo resultando ganador Pedro Chávez. Este ofertó cuatro mil pesos por las dos islas: Amantaní y Taquile. De esta forma este español pasó a ser dueño de ambas islas. El nombre de Taquile se vino por el apellido del primer ganador. El repoblamiento de las islas fue lento, a solicitud del nuevo hacendado. A Taquile el dueño no le prestó mayor atención por que la consideraba una pequeña islita sin mayores recursos. Hacia 1656, aparece como dueño de Taquile Andrés Aparicio. Esta familia logra la propiedad, no sólo de Taquile sino también de Amantaní, además de tierras de Capachica, hasta 1753. Más tarde hacia 1790 se hacen dueños de las islas la familia Cuentas y demás tierras de Chulluni (Capachica).
1. TAQUILE EN EL SIGLO XIX
En este siglo se produce el fraccionamiento de la propiedad por razones hereditarias, sin embargo Mariano Núñez y sus descendientes en 1830 aparecen como propietarios en Taquile, también los Cuentas, Borda y San Román. La propiedad y el manejo de las tierras en Taquile durante el siglo XX. En 1990 Máximo Borda compró a los herederos de San Román sus propiedades en Amantaní y Taquile. Los Núñez venden a Benjamín Flores, Pedro Galindo. Hasta los años de 1940 las familias de hacendados fueron los Flores, Cuentas y el Dr. Zúñiga estos vivían en Puno y Lima, y nunca fueron a Taquile, sólo quedaron algunos descendientes pobres de esas familias en la isla como Martín Fernández Cuentas, Hortensia Ormachea, ellos vivían de las escasas tierras de su propiedad. Mientras que Cuentas Ormachea era el hacendado con mayor extensión de tierras en Taquile.
2.- DE HACIENDA A AYLLU
La isla se dividía en dos ayllus, el primero se le llamó Hanaj Ayllu o ayllu de arriba, era la principal, el otro Uray ayllu, se dividía así la isla en los de arriba y los de abajo. En el primero están los suyos de Estancia, Ch´illkano, y la mitad de Chuñupampa; en la otra mitad los suyos de Tawichuño, kollata, Huayllano, pero el de mayor importancia los suyos ubicados en Hanaj; además en este lado se encuentra el cerro Mulsina y Taquile Pata. La lucha por la recuperación de sus tierras se inicia cuando Prudencio Huatta conoció al comandante Luis M. Sanchez Cerro, este seria más tarde Presidente de la República del Perú; estas aspiraciones que venían ya, desde 1927. Con la presencia de este militar se vio mas cercana la posibilidad la recuperar las tierras que aun se mantenían en poder de los hacendados. Eso fue posible por el apoyo prometido por Sánchez Cerro y las decisiones del Dr. Jacinto Zúñiga Bejar, vocal de la corte superior de Puno, quien decidió venderles sus tierras de la isla a los taquileños. Prudencio Huatta convoco a un grupo de seis familias de las mas allegadas a él, para reuniones secretas, en estas reuniones se acordó comprar las tierras de la familia Zúñiga, en este grupo estaban las familias de Prudencio Huatta, Juan de Dios Cruz, Bernabé Flores, José Marca, Justo Machaca, Vicente Huilli. Ellos reunieron la plata, pero solo una parte. Entonces hicieron saber a la comunidad el proyecto de compra, la que fue aceptada, por eso hicieron colecta en toda la comunidad, todos pusieron lo que tenían. El acuerdo tomado con el Dr. Zúñiga 1937, fue pagar por partes, pero surgió el problema por la inesperada muerte de este quien no les había otorgado el documento de compra-venta a los taquileños por eso tuvieron que iniciar un proceso judicial, tras ese juicio se logró legalizar las tierras a favor de los compradores pero la escritura pública salió sólo a nombre de las seis familias, olvidándose así el aporte dado por todos para la compra de la hacienda. Durante el juicio algunos familiares del hacendado flores, intentaron eliminar a Prudencio Huatta a través de falsas denuncias, pero estas no prosperaron porque se demostró que las acusaciones eran falsas. Las últimas tierras de los hacendados se compró al precio de1, 500, soles. Los tratos se inician el veintidós de junio de 1937 y finaliza el diez de febrero de 1939. Prudencio Huatta por haber aportado con más dinero se apropió de extensiones mayores de tierra.
Mientras tanto otro grupo de isleños dirigidos por Juan de Dios Cruz reuniendo soles tres mil logró comprar las tierras de la familia Borda. Por otro lado algunos lograron comprar las parcelas dispersas pertenecientes a los hacendados, pero esta vez por la entrega de dinero a los hacendados recibieron documentos que facilitó la posterior emisión de la escritura pública, con esto se garantizaba el derecho de propiedad. Finalmente Prudencio Huatta, como resultado de los juicios logró la mayor extensión de tierras en Taquile. Con esto se rompió la barrera entre indios y mestizos propietarios de las tierras en Taquile, por que los indios colonos de las haciendas pasan ha ser los nuevos dueños de lo que fue las haciendas, desapareciendo del escenario de las islas los patrones para no volver más, con esta medida se paso de la hacienda a la comunidad; con esto se cambió definitivamente el modo de vida de los taquileños, dejaron de ser dependientes de los antiguos patrones, porque se rompió ese nexo entre hacendados-indios. Pero también siguieron grupos de familias con mayores extensiones de tierra como: los Huatta, los Flores, los Mamani y los Cruz, la extensión de esas tierras se fue acortando por sucesión hereditaria, así las diferencias económicas ya no fueron tan marcadas. Las autoridades comunales elegidas en asamblea, se sintieron libres de las exigencias, presiones sobre ellos ejercidas por los hacendados. Los jilakatas y las otras autoridades comunales ganaron presencia en la conducción, organización, ejercicio de funciones dentro de la comunidad de Taquile; porque fueron elegidas en las asambleas en las que participaron todos los isleños, esto les dio mayor autoridad en el ejercicio de sus funciones. Las compras de terrenos entre familias de Taquile se hicieron más frecuentes porque algunos isleños salieron a trabajar fuera, a Tacna, Lima, Chincha de donde volvieron trayendo dinero ahorrado para comprar tierras esto se hizo dentro de los grupos de familias, además las parcelas se fueron acortando en dimensiones.

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